Nueva modalidad que practico desde que estoy sin pareja y las inclemencias de este crudo invierno no permiten otras modalidades. Tan solo hay que encontrar a otros tres radicales de este deporte, por no decir frikis del padel, que no pueden perdonar un día de entresemana en agarrarrr con sus ansiosasss manosss el mango de la pala y de forma lujuriosa golpear la pelotita amarilla que soporta estoicamente esta inimaginable situación.
Los comentarios tras el juego, también son dignos de análisis psiquiatrico, tales como "estando la pista mojada nos obligamos a no correr, a abrir angulos, a hacer globos más profundos y a buscar más efectos"
En fin si alguién encuentra una explicación a esto se agradecera, pues creo que tengo hasta fiebre.
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