En la madrugada del viernes, se celebró la fiesta de fin de curso escolar, en la que montañas de pizzas fueron deboradas por grandes y pequeños, como si en ello les fuera la noche. Deleitados además los concurrentes, con la música popular de un celebre pincha local, animados luego los fiesteros, por los espirituosos -por otra parte ya habituales-, los de la paleta local aprovecharon para colarse y despedir, todo hay que decirlo, de muy malas maneras, al que hasta ahora era el presidente de la asociación, con un simpático apretón de manos, y un eufemístico hasta luego, que bien podría traducirse como: "vete a Villadiego, chaval".
Y eso no se puede permitir.
Porque, siendo un niño, tuvo un sueño ... y nada fue igual que lo que soñó.
Soñó que podría gobernar el mundo ... y le distéis la patada.
Soñó con dormir en colchones de dinero ... y le cerrastéis el grifo.
Soñó en organizar campeonatos superpro ... y le enseñastéis el EXIT
Soñó con Leire Pajín y su conjunción planetaria ... y le dejastéis su foto y una canica.
Todo un año llenando la saca y ¿para qué?
para poner a otro que ocupe su lugar. Alguien. Quien sea. Deleznable, en una palabra.
¿Qué se lleva a cambio? -sin contar con la casa de verano en Isla, la visa oro con gastos de representación, los pases vip en carreras motociclísticas, eventos automovilísticos y encuentros futbolísticos de postín, el avión privado con la Hilton y los masajes, no tan privados, ancá Pura-, nada. Nada, eso es, no se lleva nada.
Porque, ¿qué significa la amistad y el cariño, de unos cuantos insurrectos -adictos al apareamiento compulsivo; desbocados -y proclives a devoluciones inverosímiles; y enloquecidos -transmutándose en perversos jugadores de acción?. Nada, no significa nada.
Así que, de su parte diré, lo que parecía oculto, pero se sospechaba: que el negro es el de la serranía, que el lo organizó todo desde el principio: primero buscó papeles e hizo contratos; luego reunió dineros; y mas tarde -en el colofón-, inundó la villa de papeles anunciadores de lo que fue la primera gran fiesta lapora, involucrando -hasta el extremo de sellar un pacto de sangre-, a la doncella de sus ojos, a la que primero mando visitar al alcaide -para que con sus parabienes convencerlo- y luego ordenó que engañara al resto de las damas -para que, con su lengua viperina-, nutrieran de viandas, bebidas y excesos, a los jugadores del olis.
Por último también me dice, que os de las gracias por todo, a todos los invitados: a los repes, porque están siempre ahí; a los juligans por ser un matrimonio con hijos y sin otro por venir; a los mivens, por su generosidad sin fondo; a los jatos, por ser los jatos; a los césares, porque de ellos es el reino de los cielos; a los piters porque siempre tienen una sonrisa y un poquito de ron y te ries y te vuelves a reir; a los coletos porque ya no tienen un secreto, pero son un modelo a seguir; a los amadeosalicianos, por mantener la cantera y mantener la cantera; a los carrsandanthonis, por dar guerra y paz y por dar paz y guerra; a los cucsandbertos, por su exquisita deportividad y por sus jocosas manifestaciones; a los jotadés, por no hacer del pádel un pasado infinito sino un presente de indicativo; a los jotamaus, por su juego y por su título; y al resto de fieras humanas por estar ahí ahora y en el futuro: Guille, Enrique, Benja, Diego, Javier, Jose, Julio y César.
Me dice por fin que me falta uno: el que tiene la espalda muy ancha, el pañuelo doblado, el corazón de colores, la canción en el rio, en la mano los campos y en el alma la mar brava.
Gracias también a la esperanza de su vida, por su tiempo y por su amor; y a los pequeños diablillos -los Carric-, por soportarlo.
Un beso y adiós.
lunes, 22 de junio de 2009
martes, 2 de junio de 2009
...Lástima se terminó...
Como todo lo bueno se acaba, aunque las ganas de seguir jugando sigan ahí, es hora de felicitar y agradecer a los organizadores su penosa labor con llaves, teléfonos, cuitas, llaves, teléfonos, malquedas, etc., etc. En serio, todo por vuestra parte ha estado cojonudo (presi y secre) y es de ley agradecerlo. En cualquier caso y en vista de vuestra notable mejoría como pareja de hecho en el ingrato mundo del pádel, como diría Tarantino en Pulp Fiction: "vamos a dejar de comernos las pollas", y deciros que el próximo maratón no vamos a ser tan "hermanitas" y vamos a fundir al que se ponga por delante. Así que eso que decía Gila de que "el deporte sea siempre empate, amor de hombres y consuelo de madres", lo dejaremos para cuando el vino, güisqui, ron añejo u otras bebidas espirituosas hagan mella en nuestra voluntad de hierro. En fin, que no estaría mal si organizamos una comida o merienda de confraternización y pádel de la asociación.
Bueno, me despido agradeciéndoos otra vez vuestro trabajo: Gracias
Bueno, me despido agradeciéndoos otra vez vuestro trabajo: Gracias
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